Estimula la creatividad y el pensamiento abstracto
Es demostrado que mientras el pequeño pinta, se activa todo su cerebro: el hemisferio izquierdo, relacionado con las tareas lógicas y el hemisferio derecho, responsable de la creatividad y la imaginación. Mientras el niño se divierte pintando, se desarrollan sus capacidades cognitivas superiores.
Fomenta comunicación y expresión lingüística
Los pequeños no son capaces de expresar sus sentimientos más complejos de forma abierta y espontánea, pintar es una terapia estupenda para tratar a los niños con dificultades en comunicación y lenguaje. Así como los pequeños que padecen autismo, problemas de articulación o alteraciones de conducta.

